
Después de muchísimos años la volví a ver. Su misma sonrisa, su clásica sacada de lengua cual niña traviesa, su pelo alborotado y su mirada, que pensé borrada de mi memoria, hace tanto tiempo y que cuando la ví fue como si se abriese una represa en mi mente, soltando un torrente de recuerdos que creía olvidados.
Cómo quisera tomar las manecillas del reloj y hacerlo retroceder y volver a sentir cuando caminaba con ella tomados de la mano, con el sol en la cabeza y la gente a nuestro al rededor mirándonos, envidiando la felicidad que teníamos y que dejamos ir.
Le tomé una foto, a la cual ella posó a petición mía, la cual guardo aun en la memoria de mi celular, y que de vez en cuando miro para volver aunque sea un instante, a un tiempo de inocencia feliz.
Espero que ella sea feliz.
2 comentarios:
Eres una mala persona y tu post me cae mal.
Sí, ayer terminé con ella.
Ups!
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