Todo empezó hace como 4 meses atrás. La noticia de su llegada había corrido como reguero de pólvora y muchos como yo no lo podían creer. Depeche Mode en Lima.
Recuerdo que la primera vez que los escuché fue en el Walkman de mi prima que vino de visita de los EEUU, la canción era Blasphemous Rumours, la cual cuenta la historia de una chica que luego de un frustrado intento de suicidio, cambia su vida y se dedica a Dios para luego morir en un accidente de tráfico. Desde esa vez quedé cautivado por la riqueza de los sonidos que escuché (a pesar de estar en un viejo cassette).
Llegué a faltar a las primeras horas de clase de la universidad a fin de poder comprar mi entrada, formé religiosamente mi cola (era el décimo quinto) y luego de un corto tiempo (que parecieron horas) conseguí la marcada con el número 1057.
Y la atesoré, como quien guarda una joya de la familia, mientras con espanto veía cómo algunos amigos sucumbían a la tentación de vender sus entradas de primera fila (cuyo precio llegó en algunos casos a S/. 1,000 en reventa) y optaban por comprarse otras más baratas.
Y hasta que llegó el día, saqué mi entrada del lugar que fue su hogar por los últimos meses y me fui al concierto, el cual fue expectacular. Todo el escenario era una pantalla de proyección que cambiaba de acuerdo al tema tocado y los acordes de la canción. Dave, Martin y la banda en general estuvieron impecables, era como escuchar el CD pero en vivo, fue realmente emocionante. Ojalá que para la próxima gira (que me imagino será de aquí a dos años) puedan venir nuevemente, a alegrarme la vida y renovar mi fé y devoción hacia ellos.
1 comentario:
Qué paja que lo pasaste bien, supongo que eres una de las muchas personas que han festejado ls movidas de luciana león, en cuanto a lo del movimiento artístico en el Perú. y sí ojolá que sigan viniendo grandes bandas y se repita esta, aunque no fui y no soy fan (por falta de guía, porque me han dicho que son buenazos), pero de hecho que la variedad artística siempre es buena. =)
Publicar un comentario